Beverly Pérez Rego
.
.
.
Mme. Rimbaud
.
Tuerce la boca
en una
O
Oh sastra: aguja viene, aguja va.
Del pozo rojo, de carne en carne.
Entra y sale zurciendo ………………….el delantal…………………con venas
azules.
El niño sacude los barrotes—
Oh Brujas:
su idioma segará el árbol,
será gruñido en el fangal,……..ha de penetrar………………..ha de ofuscar
¿Por qué esa tos repentina?…………………¿Qué es eso en su garganta?
¿Son ojos de brujas o palabras?
El mágico discurso habíase roto,
todo era elegía.
Mas ya no.
Decimos lo que sembramos.
Oh cosecha:
por la dama de las bestias bendecido, bendito, bendito—
hondo, pequeño cual mina en el monte perdido.
Tropecé y me atreví a insultarlo. Iba extática a la
guerra y bailaba como un cordero.
Cargaba en un fardo para mi querube
………..Las cinco vocales mortales:
………………………….Las siete vocales: ni una más, ni una menos
El niño tiene hambre—
Oh mi odio:
reza por mí……Empuño la aguja de la domesticidad……….Mi memoria
me sirve.
La alquimia ha roído la lengua que ya no se afila.
Y el agua mana inmunda de mis grifos.
con venas
ha de penetrar,
ha de ofuscar.
¿Qué es eso en su garganta?
siete vocales: ni una más, ni una menos.
Mi memoria
Ilusión, Teresina, ñame, malojillo,
milpa, tártago rojo y siete
dedos.
—Cómete todo lo que te sirvo.
Oh boca:
mi memoria me sirve, tu panza me arde. Bendito, bendito, bendito.
Aprendí a hablar desde las piernas, aprendí a hablar desde los pies,
Aprendí a hablar de clavos, mártires, jacintos graves, cegados.
Aprendí a hablar
……………………………………sin haber nacido
a mi propia lengua.
Ora por mi llanto, Virgen Dedalera.
Me rindo….me entrego…..me muelo…..me doy por vencida…..en él desbrido
En……él…….tengo…….sentido.
.
.
.
.
.
Mother
.
oh mother, mae mía
bato leche y tú hierves,
mi alma vulcana en tirria espumosa,
y me encierro en el baño a llorar,
y llamas y tocas y no te abro,
y cojo una peste y solo a ti te la pego,
no sea que me lleven y me curen,
porque es la hora de los mortecinos,
un jet parte al país de orangutanes
desde el continente del guasón,
y en los monitores tiñas en trance,
carcasas andinas nevadas, deliberadas,
fotogramas, médanos de brumas violadas,
donde confites de vates esquizoides
son lijas de maguey y morticias de pelo azur
má, veo una estampa de San Cristóbal,
veo que al fin ha escampado,
la garde nacionale se ha dormido
mecida por los grillos del monte,
ya me voy, navego en el bote de Lezama
y ceno la carne de esos tiburones,
arrastro esa valija mientras la dejo,
porque es el tiempo de los idos, del
acre amor de soberanos emigrados
regando uvas del tiempo en el puente Simón Bolívar
Transversal Fronteriza, E10, Ruta 5N; má, me voy ya;
Ruta Nacional 9, Ruta Transchaco, Autopista Ňu Guasú,
que me desaire la “oh” de Europa, igual nos queda el Acceso Sur
o la maquila del enlace por la Autopista de Aconcagua,
oh mae, atravieso el orgullo de sayones y sajones y te llamo
al llegar,
pero ya no estarás porque
nadie responde, por qué nadie me atiende,
nadie se asoma por la losa del patio patíbulo—
mareado, epiléptico, fracasado, compasivo—
porque ya no pude, me molieron a palos,
me dieron con todos los hierros, ¿no, má?
Por eso me lanzo al abismo, zarpo a la nada,
y algún día te escribo con mi sangre,
y algún día te diré cómo fue mi
desembarazo, mi desnaturalización, la
quema de mis vocales, la o, la u, mi
destete, mi no hay vuelta atrás, mi parto,
las parcas deshilando mi tejido,
mi día después del día y su mañana,
la última vez que nos vimos, partidos,
el día aquel cuando por fin te dije “no, má, oh mother”.
.
.
.
.
.
$4.00
Tengo cuatro dólares. Debo ir a gastarlos. Señor, dígame si compro un elemento, dígame si agua, dígame si fuego. Me hacen falta. Dígame si compro una aguja, dígame si voy y me inyecto esta ciudad y me infecto con ella, en ella, y por ella. Debo en ella gastarme. Debo inocularme. Me hace falta. Dígame si compro una mecha, dígame si la extiendo, la ato a mi tobillo, y camino hasta el fosforero, un campo minado, y allí la enciendo para que estalle un bono y cobre y cobre y cobre—. Tengo cuatro dólares. Debo redimirlos. Señor, dígame si compro una pistola de juguete, diminuta y de plata, con balas del tamaño de semillas de orquídeas epífitas, de las selvas tropicales, de 85 micrómetros, invisibles al ojo humano y el Ojo divino, dígame si compro para ella una funda, o mejor la llevo a casa y la guardo dentro de un dedal. Dígame si la entierro, dígame si en aire o en tierra. Señor, tengo en mi bolsillo la cantidad de cuatro dólares, cuatro de los duros, cuatro de los verdes, ya me están doliendo, dígame si compro una cucharada de algún ungüento, dígame una migaja, una sobra o un despojo, un recorte o un fragmento, dígame si compro la punta de un iceberg, Señor, me hacen falta, dígame si compro una coma, o mejor un punto, o aún mejor un punto cardinal, dígame si norte o sur o este o me compro aquí mismo, Señor, son cuatro, son dólares contantes y sonantes, ya los he contado, ya los he escuchado, dígame si compro una cédula de identidad vencida en 1999, dígame si como, dígame si bebo, Señor, lléveme ahora mismo a la tasa del mercado negro, del mercado blanco, la ruta de la seda y la senda de los justos que es como la luz de la aurora, porque el camino de los impíos es el camino de las tinieblas que arropan al desdichado que no tiene cuatro dólares, yo sí tengo, yo sí cómo y como, dígame si compro una cáscara de huevo, o una piedra que la parta, y que mejor me alcance, un pico y una pala, una pala y un pico, una pizca de comino, o mejor un gato callejero, o mejor una planilla de un banco, Señor, tengo fe. Me hace falta.
.
.
.
.
.
The Tomb
.
White, I want you white, donde todo es blanco. / White wind. Dedos blancos. Blanco del blanco. El becerro sagrado del Sinaí ceba / leche de una British White Castle, la cosecha / leche del buche de palomas blancas, pero no tan blanca / como el zorzal albino, pico blanco, blancas garras / sobre el hombro de la estatua iluminada / por luz de Selene, la doncella / griega que es la luna, / nuestra diosa blanca— / porque la quiero blanca, porque todo es blanco. / Blanco como el cebú abisinio, frío como la noche, cuando la hija del Viento del Norte / yació sobre la tierra y creó la nieve. / Mentira blanca, por ahora te quiero blanca. / Blanco es el mar del invierno de Nueva Escocia / y el caballo blanco cabalgando en el iceberg. / Blanco, quiero vivir dentro de la araña / blanca que no tenía razón / de ser blanca / a menos que así la hayan hilado. / Calva, fría como la mujer vestida de blanco, la enfermera administrando una dosis del antídoto / por la mordida de Aracne y las sutiles cicatrices que no eran blancas, white wind, white bodies, / el hierro / blanco ardiendo, el hueso / endamando del corpiño de cegamiento / blanco, te quiero blanco, te veo desde la blancura del ojo, veo la luz intermitente mientras me desnudan, afeitan mi / cabeza, una toalla blanca. / Me llevan a través de puertas, una / tras otra, gruesa, blindada, cerrada. / Entré en la cámara de los espejos, / las lunas del alma, y todo estaba limpio / y todo era impecable, impoluto, medular, / regio poder totalitario del blanco, / luego el rugido, el motor descomprimiendo / y luego otra puerta, ahora el congelamiento / de la cava, un matadero blanco, white, / Te quiero blanca, en carne blanca, en el plato blanco de arroz y habas blancas / cabello blanco / ojos de fría plata mirándome desde ojos / girando en el lente en el techo blanco, porque / vi como pendían las esposas transparentes / y todo estaba pintado de blanco, espuma de mar, / virgen de la torre de marfil, blanco que refleja / longitudes de ondas de luz / 72 horas sentada en el banco blanco, obligado a ver la luz, / luego los cubos, luego el agua, luego / los pulmones se vuelven blancos / I want you white, te quiero blanca, / dime dónde está mi niña amarga, dime / si ella se mira en la faz del pozo / white, carne blanca, cabello blanco, ojo frío de plata. Los guantes blancos de los tenientes / golpearon puertas de vidrio, white wind, dedos blancos. El mar de invierno de Nueva Escocia y el caballo blanco cabalgando en el hielo.
.
.
.
.
.
Nativa
L’étranger est le premier poème
du recueil Le Spleen de Paris
—Di, nativa enigmática, ¿a quién odias más? ¿A tu padre, a tu madre, a
tu hermana o a tu hermano?
—No tengo padre, ni madre. Mis hermanas me vendieron a los
mercaderes de Egipto.
—¿Y tus amigos?
—Son dos lunas de Marte: Fobos y Deimos, Temor y Pavor.
—¿Tu patria?
—La amo cuando escucho sus ráfagas de salva en la noche.
—¿La belleza?
—Le di 24 horas para que abandone la ciudad.
—¿El oro?
—Lo amo como ama usted a la poesía. Lo expongo. Pulo el lingote que
me compra. Duermo sobre él y sobre mis manuscritos inéditos.
— ¿Qué es un país?
—Un accidente geográfico.
— ¿Qué es un país?
—Un cuerno de cabra vaciándose.
—Pero ¿qué odias entonces, pasmosa nativa?
—Odio los soles … los miles de soles que cuelgan de esas solapas … allá
… y allá … ¡los soles de la rabia, regios, iluminándolo todo sobre el valle!
.
.
.
.
.
Mirror Woman
What in the world have I stitched and patched?
Kim Sooja: A Mirror Woman
Cuando mueras,
quemaré
tu ropa,
tus pañuelos
y tus sábanas,
rasgaré tu máscara
de oxígeno,
y enviaré
tu espíritu
a las páginas
del Kuunmong.
¿Qué demonios
o ángeles
he cosido
y remendado?
¿A quién he
atado en
mis fardos?
Mi gusano
de seda
tiene
seis ojos
que vigilan
el cauce
de mi aguja
por lo que antes
fue tu cuerpo
.
.
.
.
.
Customs I
.
¿Cuál es el propósito de su estadía?
My hands are gone and I cannot buy others.
¿Cómo se llama?
Touch my forehead. I come from hell.
Antes de saber que vendría, ¿tenía algo que declarar?
I don´t belong. Neither does this line belong to me.
Muestre sus certificados de inoculación.
It all led me here. Nothing led me here.
No reconozco la fotografía del pasaporte.
She and I are enemies.
¿Cuál será la duración de su estadía?
The bailey bareth the bell away. I am singing.
¿Cuál era el nombre de él?
What was his name?
¿Ha dejado solo su equipaje?
The rain had stopped. I woke up beside me, in the grass, soaked.
¿Tiene sed?
There will never be anyone else. What was his name?
.
.
.
.
.
Customs II
.
¿Cuál es el propósito de su estadía?
The unmeasurable light behind the eyes.
¿Cómo se llama?
I have two moons and I am deserted.
¿Tiene algo que declarar?
I don´t forget. I keep close watch and preach forgiveness.
Muestre sus certificados de inoculación.
Destroy. Preserve. Heaven and ocean.
No reconozco la fotografía del pasaporte.
She and I are encryptions.
¿Cuál será la duración de su estadía?
The blood clot in your left temple. I am pretending.
¿Cuál era el nombre de él?
What was his name?
¿Ha dejado solo su equipaje?
The weight. The shreds.
¿Tiene sed?
I sleep in a deserted schoolroom. I wake beside me and wait for the bell.
.
.
.
.
.
Customs III
.
The unmeasurable light behind the eyes.
¿Cuál será la duración de su estadía?
¿Cuál es el propósito de su estadía?
I am poured out like water.
¿Cuál es su nombre?
What was her name?
¿Cuál era su nombre?
Nothing led me here. It all led me here.
¿Tiene algo que declarar?
The Night is my Lord, the Day is my Lord.
Muestre sus certificados de inoculación.
«Pestilence-stricken multitudes.»
«Estamos mezclados al gran mal de la tierra.»
I see the goodness of the Lord in the land of the living.
«Huérfano, y sin trompeta, y la mujer que abre su entrecejo.»
And he said, cast it on the ground. And he cast her on the ground, and she
became a serpent.
¿Tiene sed?
¿Tiene sed?
.
.
.
.
.
Night
.
Y todas las puertas estaban dormidas
Y los faros estaban dormidos
Y las aceras estaban dormidas
Y las cisternas estaban dormidas
Y los tejados dormían
Y las moscas dormían
Y la música dormía
Y las incubadoras estaban dormidas
Y la escritura estaba dormida
Y la escritura soñó con palabras
Y las incubadoras soñaban con cuerpos
Y la música soñaba con dinero
Y las moscas soñaban con alas
Y los tejados soñaban con cielos
Y las cisternas soñaban con motores
Y las aceras soñaban con pies
Y los faros soñaban con moscas
Y las puertas soñaban con llaves
Y las llaves soñaban con la escritura
Y las moscas soñaban con incubadoras
Y los pies soñaban con la música
Y los motores soñaban con moscas
Y los cielos soñaban con tejados
Y las alas soñaban con cisternas
Y el dinero soñaba con las aceras
Y los cuerpos soñaban con faros
Y las palabras soñaban con todas las puertas
.
.
.
.
.
![]()
.
.
.
Beverly Pérez Rego /
Poeta y traductora venezolana. Entre sus obras publicadas en poesía: Artes del vidrio (1992: Caracas, Fondo Editorial Pequeña Venecia); Libro de cetrería (1994: Maracay, Ediciones Casa de la Cultura de Maracay, Colección El Cuervo); Providencia (1998: Coro, Fondo Editorial del Estado Falcón, Ediciones Libros Blancos); Grimorio (2002); Escurana (2004: Caracas, Fondo Editorial Eclepsidra, Casa de la Poesía Pérez Bonalde); Poesía reunida (2006: Prólogo de Juan Calzadilla. Caracas, Monte Ávila Editores Latinoamericana). Como traductora se destacan: Tristia (1996), Alejandro Oliveros (edición bilingüe) y Louise Glück – poesía selecta (2008), Mark Strand (2011), Natalie Handal (Visor, 2012) y Najwan Darwish (2014). Los poemas que publicamos pertenecen al libro El hilo atroz (2021, UC, Ediciones POESIA)


