José Mestre Infante & Reynaldo Pérez Só
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El siguiente es un breve diálogo sostenido con Reynaldo Pérez Só, el 3 de mayo del 2023, después de una de las sesiones del Taller de Poesía organizado por el Departamento de Literatura de la Dirección de Cultura de la Universidad de Carabobo.
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Aunque consiste solo en cuatro preguntas con sus respectivas respuestas, la conversación ahonda en una de las facetas más importantes del autor de Para morirnos de otro sueño: su cualidad de políglota; la variedad de su labor como traductor (tradujo a Else Lasker-Schüler, Trakl, Gottfried Benn, Celan, Goethe, Hölderlin, Daumal, Pessoa, Drummond, Quintana, Trevisán, Donne, Williams, Dickinson; poetas japoneses clásicos y contemporáneos, poetas anónimos alemanes y galaico-portugueses, poesía escrita en papiamento, El cantar de cantares, directamente del hebreo, entre muchos más) Y los principios que configuran su subjetividad creadora: desde dónde y cómo se traduce cuando se busca captar el espíritu de un poema que se construye desde expresiones verbales distintas a las nuestras. A veces, radicalmente distintas.
J.M.I
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En su discurso De optimo genere oratorum, Cicerón resume su principio de traducción como un proceso de medición y peso: una palabra de una lengua es equivalente a una palabra de otra lengua solo en la medida en que preserve la fuerza y el estilo original del lenguaje; en que, como en una transmutación, los elementos posean un valor igual o aproximado. ¿Cómo aproxima el traductor este proceso, cómo se extrae ese valor original de una palabra y se transmuta en otra?
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Bueno, el problema es que cada vez que leemos un poema en nuestra propia lengua, estamos recreando el poema. Estamos haciendo, en cierta forma, una traducción a mi propia manera de observar y de captar el poema. No tiene nada que ver con el poema realmente, o lo que pensó el poeta que era. Imagínate, cuando vamos a otra lengua hay un doble problema, porque tiene que pasar de una lengua a otra lengua, de un sentir a otro sentir. Ahora, lo importante de una traducción es captar el espíritu, vamos a decir el alma del poema.
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Cicerón también menciona haber traducido a Esquines y a Demóstenes no como intérprete, sino como orador. Esto hace pensar en la relación dual entre la recepción oral o visual de la poesía, entre el traductor que traduce con el oído y el que traduce con la vista. ¿Qué cree usted que es mejor, traducir para que se lea al original o traducir para que se escuche el original? Dicho de otra forma: ¿es mejor recrear al original desde su forma o desde sus sentidos?
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Ese es un planteamiento que cada traductor lo tiene: ¿qué voy a traducir? ¿Voy a traducir la música o voy a traducir el sentido último que tiene el poema? Si yo introyecto el poema como escritor, yo tengo que pasar ese poema a mi propio sentir. Es como si ese poema lo hubiese escrito yo. Eso es todo.
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¿Es posible lograr ambas cosas?
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Sí, si es posible, pero acuérdate que tienes que alejarte del original. Porque un idioma tiene su propia música y no es la música nuestra. Por ejemplo, el portugués se parece mucho al castellano, o al catalán o al papiamento. Pero cuando tú lees un poema en papiamento se siente la africanidad. Y se parecen. Prácticamente, en papiamento, las raíces de las palabras son del castellano y del portugués, y sin embargo están bien alejadas, porque la música está bien alejada.
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Eso conecta con otro principio de Cicerón: su traducción del griego al latín no buscaba adaptar el latín al griego sino al revés. «Si logro sus oraciones como lo espero, esto es poniendo de manifiesto todas sus bellezas […], Y siguiendo no solo el orden de las cosas, sino hasta el de las palabras con tal no se aparten de nuestro modo de decir». ¿Cómo abordar la traducción desde la identidad cultural; es posible recrear el modo de decir del otro desde nuestros códigos, sentidos y contextos culturales?
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Bueno, es un intento. Pero muchas veces, cuando uno traduce, lo que hace es una caricatura; esa caricatura puede ser muy buena, pero puede ser muy mala. Entonces, ¿cómo lograr comunicar algo de la esencia del poema original? Y esa es una interrogación que yo tengo en frente y que debe planteársela el traductor, y cuando digo traductor tiene que ser un poeta. Si no, no vale. Yo no puedo traducir un libro de medicina porque no soy médico. O de ingeniería, porque no soy ingeniero. Un poema tiene que traducirlo esencialmente no un profesor de literatura o porque tú conozcas muy bien la lengua, sino que tiene que ser un auténtico poeta. Ahora, ¿en qué momento yo como traductor soy auténtico?
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José Mestre Infante /
Valencia, Venezuela, 1998. Trabaja en el Dpto. de Literatura de la Dirección Central de Cultura de la Universidad de Carabobo, institución en la que también cursa la carrera de Educación, mención Lengua y Literatura. Forma parte del grupo de facilitadores de la Escuela Nacional de Poesía «Juan Calzadilla» en el estado Carabobo.
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Reynaldo Pérez Só /
Caracas, 1945 – Valencia, Venezuela, 2023. Poeta, traductor, editor, ensayista, profesor y médico. Premio Nacional de Literatura (2019 – 2020). Se desempeñó como Jefe del Departamento de Literatura de la Dirección de Cultura de la Universidad de Carabobo. Fue co-fundador de la prestigiosa revista Poesía, la cual dirigió por más de 20 años. Entre sus libros de poesía destacan: Para morirnos de otro sueño (1971); Tanmatra (1972); Matadero (1986); Reclamo (1992); Rosae rosarum (2011); Solo (2021); Redacción (2022); Torceduras (2023), y Último de aire (2024). Su vida y su trayectoria literaria fueron reconocidas por el Festival Mundial de Poesía de Venezuela y el Encuentro Internacional POESIA Universidad de Carabobo. La fotografía de RPS fue realizada por Francisco Delgado-Bravo.


